Embalaje de protección: Conoce los materiales adecuados para proteger tus envíos

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El embalaje de protección es indispensable en el envío de muchos productos frágiles, así como en la distribución de alimentos. Uno de los grandes retos actuales para muchas empresas es lograr un packaging sostenible que, a la vez, ofrezca todas las garantías de seguridad y resistencia para las mercancías a transportar y almacenar. Para lograr este objetivo en tu negocio, es indispensable que conozcas bien todos los materiales diseñados para cumplir con esta función.

Qué es el embalaje para protección y cuál es su importancia

El embalaje de protección es el que se incluye en el interior de un paquete para garantizar que los productos no sufren golpes, impactos, vibraciones o cualquier otra agresión externa que pueda provocar un riesgo de rotura o deterioro.

Este elemento del packaging también asegura que la mercancía cuenta con el alojamiento perfecto para evitar fricciones, corrosiones, descargas electrostáticas o cualquier otro tipo de daño durante su transporte y almacenamiento que pueda afectar a su buen estado.

En consecuencia, podemos decir que el embalaje para protección se convertirá en tu mejor aliado para conseguir que los productos más frágiles o con posibilidades de sufrir algún tipo de daño estén perfectamente protegidos hasta llegar a manos de sus consumidores. 

Obviamente, esto es fundamental para la buena imagen de marca de tu empresa, pero tampoco hay que olvidar que representa un ahorro económico considerable, si se tienen en cuenta las posibles devoluciones.

Problemas que puedes evitar con materiales de protección y relleno 

Las empresas de distribución de alimentos y los transportistas en general saben lo complicado que puede ser el manejo de determinados tipos de productos, para conseguir que lleguen con rapidez y en óptimas condiciones a su destino. 

Un packaging específico para alimentos puede ser estéticamente perfecto, sostenible y cómodo, pero si no es capaz de evitar los riesgos que puede sufrir su contenido nunca será realmente eficaz.  Ser consciente de los problemas que pueden evitarte los rellenos y protectores que se emplean en los embalajes te decidirá, sin duda, a usarlos en tu negocio.

El embalaje de protección adecuado evitará daños causados por la manipulación incorrecta de los paquetes a lo largo de su almacenaje y transporte. Asimismo, también facilitará su distribución y comercialización sin que se causen daños que acaben derivando en su devolución o retirada del mercado. Los golpes e impactos son, en estos casos, los daños más habituales.

Del mismo modo, debes tener en cuenta que estas soluciones protegen a tus mercancías de fenómenos ambientales como el frío, el calor y la humedad, con el riesgo de corrosión asociado. 

Otros peligros que puedes evitar con el uso del adecuado embalaje de protección son el contacto con sustancias químicas peligrosas y los daños microbiológicos causados por el desarrollo de gérmenes y hongos en el interior de los paquetes enviados, un peligro habitual en el packaging de alimentos.

En consecuencia, podemos decir que estos embalajes son una protección tanto para la mercancía con la que se trabaja como para las personas encargadas de su manipulación.

Materiales para el embalaje de protección

La elección de los materiales para la protección de un producto dependerá, esencialmente, de los siguientes factores:

  • El material del envase: papel, vidrio, madera…
  • Las cualidades de los productos que se van a transportar: humedad, sensibilidad a la temperatura o a  la luz…
  • Los alimentos también requieren de un embalaje de protección específico, que muchas veces deberá complementar a su correspondiente packaging sostenible

Teniendo en cuenta estos aspectos básicos, podemos diferenciar entre protecciones para productos no alimentarios secos, alimentos secos y mercancías con riesgo de corrosión. El desarrollo de materiales y procesos de elaboración nos permite innovar y mejorar constantemente en el uso del embalaje de protección más adecuado para cada situación. 

Repasamos algunas de las soluciones más habituales:

Fleje 

Se trata de un elemento indispensable para acordonar las cargas y garantizar su correcta sujeción durante el transporte. Habitualmente, agrupa los paquetes y los paletiza para asegurar su manipulación unitaria más fácil y rápida.

Independientemente de las características de la mercancía, el uso de flejes es indispensable para mantenerla organizada, estable y segura en todo momento durante el transporte. De esta manera, se reducen los posibles impactos que pueda sufrir.

El fleje puede ser de diferentes materiales, como metal, poliéster y PET. Su uso específico dependerá de las necesidades de cada carga.

Espuma

La espuma es uno de los materiales más usados para los embalajes de protección. Su capacidad para absorber impactos, separar los productos y mantener a salvo las superficies más frágiles son algunas de las razones de su éxito.

Además, hay que señalar que es un material muy ligero y flexible, que se puede adaptar a la mayoría de mercancías. Para cubrir todas las necesidades de protección, se presenta en forma de rollo, bolsas, planchas y tacos de diversos grosores.

Papel burbuja

El papel burbuja te permite envolver tus productos, embalarlos y separarlos con las mejores garantías de seguridad contra golpes y vibraciones. Por esta razón, es una de las soluciones de embalaje de protección más habituales en los envíos de e-commerce.

Puede encontrarse en forma de bobinas de grandes dimensiones, pero también en formato bolsas con cierre adhesivo. En todos los casos, destaca por su gran resistencia.

Hay que tener en cuenta que existen diversas calidades y tamaños de burbujas. Por lo tanto, es necesario elegir este tipo de plástico en función de las características de cada producto.

Mallas tubulares

Están diseñadas para ofrecer una protección individual a mercancías que sean extremadamente frágiles, o que tengan un  volumen o forma especiales. Su principal ventaja es que son muy flexibles. Por lo tanto, es fácil adaptarlas a cada producto, y mejorar de esta manera su protección ante los impactos.

Material antihumedad

Algunas mercancías pueden verse dañadas por estar sometidas a la humedad ambiental durante todo el proceso de almacenamiento y transporte. En consecuencia es necesario incluir en su embalaje material antihumedad que evita su corrosión. Una de las soluciones más habituales son las bolsas desecantes.

Acondicionadores interiores

Evitar que los productos se muevan en exceso dentro de la caja y puedan chocar y dañarse es uno de los objetivos de los protectores y separadores que se usan como acondicionadores exteriores. Además, estos elementos también refuerzan la protección contra impactos en las aristas, las zonas más delicadas de la mercancía.

Las cantoneras y los marcos silueteados, habitualmente de espuma, son algunas de las formas más habituales de este tipo de protectores, aunque también pueden encargarse con formas determinadas y en otros materiales.

El cartón

Además de ser el material con el que se elaboran las cajas, el cartón ondulado también se convierte en un excelente embalaje de protección. Tiene una gran capacidad para absorber los impactos, si se enrolla dentro del packaging. Además, hay que tener en cuenta que se puede reciclar, por lo que resulta ecológico y ahorra costes.

Film transparente

Se usa para paletizar la mercancía a transportar, especialmente en máquinas como las envolvedoras. Su aplicación a la hora de proteger los productos se extiende a prácticamente todos los sectores de comercialización.

Invertir en un embalaje de protección adecuado a las mercancías que deben manipularse es indispensable para conseguir que lleguen en perfectas condiciones a mano de los consumidores.

Si necesitas amortiguar los impactos y las vibraciones, envolver tus productos frágiles con un material ecológico, inmovilizar tu producto con material de relleno o reforzar las áreas de tu embalaje, contacta con nuestro equipo de asesores, contamos con una amplia gama de productos de embalaje de protección