La certificación FSC es uno de los sellos más reconocidos cuando hablamos de embalaje sostenible, trazabilidad y gestión forestal responsable.
Si quieres saber qué garantiza, cómo identificarla y por qué puede aportar valor real a tu marca, aquí te lo explicamos de forma clara y práctica.
La certificación FSC es un sistema internacional que promueve una gestión forestal ambientalmente apropiada, socialmente beneficiosa y económicamente viable.
En packaging, significa que materiales como el papel, el cartón o la madera proceden de fuentes responsables y controladas.
Seguramente has encontrado este certificado en numerosos productos que contengan papel, madera o derivados y, sobre todo en los embalajes ecológicos que cumplen con los criterios de sostenibilidad propuestos por la organización.
Porque hoy no basta con que un envase sea bonito o funcional. También debe transmitir confianza.
Un packaging con certificación FSC ayuda a demostrar que detrás del producto hay una apuesta real por:
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En general, los recursos de origen forestal son la madera, las fibras de celulosa con las cuales se fabrica en papel o el cartón, el caucho, la resina, el látex, el corcho y otros como la miel, las plantas, la caza, la ganadería o los frutos.
La certificación FSC no se limita a un logotipo impreso en la caja. Lo que garantiza es que el material de origen forestal ha pasado por controles y requisitos específicos dentro del sistema FSC.
En la práctica, aporta estas garantías:
La cadena de custodia FSC verifica el recorrido del material desde el bosque o la fuente recuperada hasta el producto final.
Es uno de los elementos clave para que una empresa pueda comercializar o etiquetar su embalaje como FSC.
No todas las empresas necesitan el mismo nivel de certificación. Pero cuando una compañía quiere etiquetar, vender o promocionar un producto como FSC, debe cumplir con las condiciones de uso de la marca o disponer de la licencia correspondiente.
Reconocer un packaging con certificación FSC es sencillo si sabes leer sus etiquetas.
FSC indica que los productos acabados o manufacturados pueden llevar la etiqueta directamente en el producto o en su embalaje.
Existen 3 tipos de etiquetas con certificado FSC que podemos hallar en productos y embalajes. Todas suponen una garantía de procedencia sostenible que respalda que el material utilizado en la confección proviene de fuentes responsables.
Indica que todo el material forestal virgen del producto procede de bosques certificados FSC. Es la opción que refleja el mayor nivel de procedencia certificada dentro del sistema.
Se aplica a productos fabricados con material recuperado o reciclado verificado. Es especialmente relevante para marcas que quieren reforzar su mensaje de economía circular y reducción de residuos.
Se utiliza cuando el producto combina materiales de bosques certificados FSC, materiales reciclados y/o fuentes controladas conforme a los estándares FSC.
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Aquí conviene ser precisos. FSC no emite directamente los certificados ni realiza auditorías, sino que el proceso lo llevan a cabo entidades certificadoras independientes acreditadas.
Para obtener este sello tan relevante, las organizaciones deben contemplar ciertos criterios determinados por la Forest Stewardship Council. Ellos son:
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La certificación FSC genera grandes beneficios para las empresas, no sólo desde el punto de vista rentable, sino también en el posicionamiento frente a otras organizaciones del mismo rubro.
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Actualmente vivimos un modelo de consumo lineal basado en el “usar y tirar” que ha conducido al agotamiento de los recursos de nuestro planeta, además de provocar una contaminación ambiental generada en los procesos de producción y transporte.
Así, el packaging deja de ser solo un embalaje y se convierte en una herramienta para comunicar mejor los valores de tu marca.
Corregir esta situación significa abandonar este modelo y adoptar progresivamente un modelo de economía circular, donde el packaging sostenible cumple un rol esencial en el cuidado del planeta.
Porque el consumidor presta más atención a lo que compra y a cómo se presenta. Y porque las marcas necesitan pruebas visibles y creíbles de su compromiso ambiental.
FSC ofrece precisamente una referencia reconocible, verificable y alineada con una gestión forestal responsable.
Si quieres dar ese paso, busca embalajes que te ayuden a:
En Let’s Pack entendemos que el embalaje comunica quién eres como marca. Contamos con la certificación FCS ya que nuestro compromiso por la protección medioambiental y los recursos es profunda y genuina.
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